En el debate energético, la postura de quienes rechazaron la iniciativa de reforma energética se apoyó en dos premisas: Primero, al insistir que están a favor de las energías limpias y de la modernización de CFE y, segundo, al acusar que la política energética del Gobierno actual (2018-2024) representa un retroceso en los compromisos adquiridos por los gobiernos frente al cambio climático, acusando un retroceso a los años setenta cuando dominaba el modelo de regulación monopólico estatal y la producción de energéticos a través de los recursos “fósiles”.

El tema ambiental emerge, por lo tanto, como un punto de apoyo en la narrativa de los “opositores” a la reforma constitucional planteada por el Poder Ejecutivo. La dramatización alrededor de los efectos negativos que produce las energías fósiles en la salud y en el medio ambiente constituye un recurso empleado en el debate legislativo. Nos parece que detrás de esta dramatización se apela a un sentimiento de vulnerabilidad y de fragilidad de la vida humana en el marco de la crisis sanitaria y ambiental; sin embargo, el campo de discusión se reduce o se acota, lo que resulta contraproducente en tanto que resulta necesario ampliar la discusión, por ejemplo, en torno de las formas de producir y de consumir que dominan en la actualidad.  

En este sentido, estos argumentos, aparentemente producto de una conciencia ecología quedan desdibujados ante la incapacidad de prologar la discusión en el terreno político. De ahí el argumento – de quienes están a favor de la iniciativa de reforma constitucional, de que estos son un recurso retórico en defensa de un modelo que ha beneficiado a productores y “grandes” consumidores de energía.

El tema es aún más complejo, pues se excluye de la discusión un balance más serió sobre el daño ambiental en las zonas donde se instaló la lógica extractiva impulsada por el Estado o por intereses privados vinculados a la producción de energéticos. Hay que considerar que históricamente, distintas regiones del país han enfrentado al Estado y a la empresa (públicas y privadas) por los daños ambientales que se crean en el lugar.  

Argumentos:

• es lamentable que el gobierno federal juegue de esta manera con la salud de las y los mexicanos, al aferrarse a tener energías sucias. Está bien que el Presidente López Obrador se haya quedado en los setentas, pero no es posible que quiera seguir produciendo energía conforme a aquellos años. Esto es lamentable. Y, segundo, además de la afectación a la salud, está provocando una afectación grave al ambiente; la quema de estos combustibles fósiles, además de dañar a las mexicanas y los mexicanos, daña de manera muy grave el ambiente, y esto vulnera el derecho humano que tenemos las y los mexicanos a salud y a un medio ambiente sano.

• pero quiero puntualizar las consecuencias del medio ambiente y a la salud por los danos que provocara la operación de centrales eléctricas que utilizan como combustible el carbón y el combustóleo. con esta reforma le pretenden dar un respiro a Pemex por todo el combustóleo que está produciendo, lo-que evidentemente le está generando muchos problemas, porque no puede comercializarlo, es evidente que la tendencia no es usar combustóleo, ningún país lo compra por ser contaminante, Pemex y CFE lo saben, por eso han creado una relación simbiótica, así CFE se convierte en el cliente perfecto, lo único que necesita es quemar combustóleo.

• países como Estados Unidos, China, India y Rusia, entre otros, han empezado a reemplazar la utilización del carbón en sus procesos industriales con fuentes de energías renovables. basta de políticas y acciones de gobierno agresivas y estancadas en el uso de combustibles que causan afectaciones a la salud de las y los mexicanos al medio ambiente. basta de poner como pretexto los errores del pasado para imponer una ideología que se disfraza con salvaguardar la rectoría del estado en materia de energía eléctrica,

• posiciones en-contra dar prioridad a la generación y despacho de la CFE, que es costosa, afectando las finanzas públicas y encareciendo las tarifas para los usuarios finales, no solo domésticos, sino también industriales y comerciales. la mayoría de la generación de CFE es con combustibles fósiles, por lo-que no se cumplirán los acuerdos ambientales adquiridos por México. con la iniciativa, se desmantelará la industria de energía renovable, dando prioridad a energía sucia, lo-que produciría danos al ambiente.

• lesionan el bolsillo y el patrimonio de las y los mexicanos, vulnera el derecho humano a un medio ambiente sano, derecho no solo que atañe a los que hoy somos testigos de esta reforma, sino que afectara a los no nacidos que verán en su futuro un país que le aposto por la mayoría en el poder del pasado. finalmente, seguiremos en la batalla construyendo un mejor México y buscaremos entablar los mecanismos jurídicos y legales, como la acción de inconstitucionalidad para-que, en su caso, se de reversa a esta reforma a la ley de la industria eléctrica.

• la Comisión Federal de Electricidad simulara el cumplimiento y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero con plantas generadoras que seguirán contaminando con el uso de combustóleo, diésel y carbón afectando la salud del medio ambiente sano de la población mexicana.